Muerte- No estás escribiendo. ¿Desde cuando no escribís nada? Quizás ya no tengas nada que decir, o quizás comenzaste a darte cuenta que soy la mujer más importante de tu vida. O quizás decidiste quedarte en silencio, para que yo te dicte mis palabras

Leon Bonvin
Muerte- Si no te llevo es porque todavía decís algunas palabras que impiden que te lleve. Mientras las sigas diciendo tengo prohibido tocarte.
Oliveiro- ¿Qué palabras?
Muerte- Con el correr del tiempo las vas a ir olvidando, y ahí vas a caer en mi poder. ¿la encontraste?
Oliveiro- ¿A quién?
Muerte- A la que vuela

(Source: nickthejam)
William Chambers 1726-1769, Pagoda China en Kew Gardens
¡Que viva México!

At night I think of my Piano in it’s ocean grave, and sometimes of myself, floating above it. Down there everything is so still and silent that it allows me to sleep. It is a weird lullaby and so it is, it is mine. There is a silence where have been no sound, there is a silence where no sound may be, in the cold grave under the deep, deep sea
Men of England! Heirs of glory!
Heroes of unwritten story
Nurslings of one mighty mother
Hopes of her and one another
Rise like lions after slumber
in unvanquishable number
Shake your chains to Earth like dew
wich in dreams had fallen on you
Ye are many-They are few
What is freedom? Ye can tell
that which slavery is, too well
For its very name has grown
to be an echo of your own

Hoy hace 25 años que te casaste con la muerte. Hoy celebras tus bodas de plata con esa amante tan envolvente. Éramos felices, por qué cambiaste nuestra cama por un nuevo tálamo nupcial con Ella? Por qué te fuiste a sus brazos, dándole ese primer beso que nos separaría para siempre? Aún hoy lloro tu ausencia y, como en sueños, te visito en tu nueva vida, en el trono de plata que ocuparás para siempre. A veces oigo tu llamada, se que tú tampoco me olvidas, que me reservas un trono a tu lado para cuando quiera olvidar a la difícil amante que es la vida.
M.T Label
Clarea
El reloj arrinconado,
Y su tic-tic, olvidado
Por repetido, golpea.
Tic-tic, tic-tic… Ya te he oído.
Tic-tic, tic-tic… Siempre igual,
Monótono y aburrido.
Tic-tic, tic-tic, el latido
De un corazón de metal.
En estos pueblos, ¿se escucha
el latir del tiempo? No.
En estos pueblos se lucha
Sin tregua con el reló,
Con esa monotonía
Que mide un tiempo vacío.
Pero ¿tu hora es la mía?
¿Tu tiempo, reloj, el mío?
(Tic-tic, tic-tic…) Era un día
(Tic-tic, tic-tic) que pasó,
Y lo que yo más quería
La muerte se lo llevó

LO QUE NO MATA ENGORDA
El capitalismo es omnívoro, come de todo y todo lo digiere con el único objetivo de vender. Y a veces hasta recurre al icono del anticapitalismo, el Che, para anunciar coches.
Si esta fotografía del Che se publicara junto a la original, serviría para el juego de los siete errores aunque aquí solo uno. En efecto, la estrella de cinco puntas de la boina ha sido sustituida por la de Mercedes, la marca de automóviles. No se trata de una burla ni de un chiste, sino de la voracidad del capitalismo, que come de todo y lo digiere todo dando por bueno no ya que lo que no mata engorda, sino que para engordar no hay otro remedio que matar. ¿Pretendemos transmitir que nuestros coches son revolucionarios?, se preguntaron. Pues utilicemos un símbolo de la revolución. Y ahí tienen ustedes al Che de Korda, con la boina convertida en un cristo. Claro que si jugáramos a los siete errores buscando las diferencias entre la revolución verdadera y la de la Cuba actual, saldrían más de siete desacuerdos. Qué decimos siete: miles, tantos como muertos y como perseguidos y como encarcelados sin justicia, otro cristo, en fin, un revuelto de ajos. Nada resiste la comparación con el original, ni siquiera nuestra vida verdadera, que es la versión fallida de la imaginada. El señor calvo que aparece en la imagen es el presidente de Mercedes Benz, Dieter Zetsche, en la presentación de esta idea genial, que tuvo que tirar al cubo de la basura porque el exilio cubano amenazó con no comprar un automóvil de esa marca. Y ahí, en el cubo de la basura de las ideas geniales de Mercedes, pueden encontrar ustedes al Che y al símbolo del lujo, juntos y revueltos los dos. Una señal más del apocalipsis nuestro de cada día.
Juan José Millás

-No se piensa en nada-proseguía él-, las horas pasan. Uno se pasea inmóvil por países que cree ver, y su pensamiento, enlazándose a la ficción, se recrea en los detalles o sigue el hilo de las aventuras. Se identifica con los personjaes; parece que somos nosotros mismos los que palpitamos bajo sus trajes.
-¡Es verdad!-decía Madame Bovary-; ¡es verdad!
-¿Le ha ocurrido alguna vez-replicó León-encontrar en un libro una idea vaga que se ha tenido, alguna imagen oscura y como la exposición completa de su sentimiento más sutil?
Flaubert, Madame Bovary
Hartmann Schedel, Grabado de la ciudad de Nuremberg, 1493

(Source: sirenchild)

